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entrevista con experto

Rentabilidad plan de pensiones: ¿es mi mejor producto de ahorro?

11 enero 2021 | 6 minutos

¿Son realmente rentables los planes de pensiones?

 ¿Son realmente rentables los planes de pensiones?

La pregunta del millón: Plan de pensiones ¿Sí o no? Muchos conocidos te dirán que ni pensarlo, que prefieren disfrutar de su dinero aquí y ahora. Pero otros, los que son conscientes de que alguna vez se harán mayores y se jubilarán, te dirán que ya tienen uno contratado desde hace años. Hoy no va a ser cualquier conocido el que nos de consejos sobre la rentabilidad de los planes de pensiones, sino Sandra Zapata Tormes, asesora comercial y de negocio en Ibercaja Pensión, quien resolverá nuestras dudas. 

Sandra es Licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Zaragoza y tiene más de 10 años de experiencia en administración y gestión de Planes de Pensiones en Ibercaja Pensión. Como veis, ¡la persona indicada!

 

¿A qué edad debería contratar un plan de pensiones?

 

No existe una edad óptima para la contratación de un plan de pensiones, puesto que va a depender de las circunstancias en las que se encuentre cada persona, pero sí existe un momento más adecuado para hacerlo. Nuestra recomendación es contratarlo cuando una persona se incorpore al mercado laboral y además tenga cierta estabilidad de ingresos que le permitan destinar una parte de los mismos para tal fin, es decir, que cuente con una capacidad de ahorro. El tiempo juega a nuestro favor, ya que cuanto más largo sea el periodo de ahorro, menor será el esfuerzo económico a realizar periódicamente y mayor el potencial de revalorización del plan de pensiones por el efecto del interés compuesto. Por tanto, cuanto antes comience el ahorro, mejor.

 

 ¿Qué tipo de rentabilidad tiene un plan de pensiones?

 

Los planes de pensiones se constituyen con la filosofía de ser una forma de ahorro para la jubilación, es decir, son productos de ahorro a largo plazo, por ello pese a las oscilaciones que puede haber a corto plazo para valorar su rendimiento debemos tener en cuenta horizontes temporales más amplios. En este sentido, destacar que la rentabilidad media anual ponderada de los planes de pensiones en España en los últimos 25 años ha sido de un 3,85% lo que supera el IPC en el medio y largo plazo, cumpliendo el objetivo principal de cualquier inversión, que permita mantener el poder adquisitivo del ahorro de los partícipes.

Además del horizonte temporal, la rentabilidad de un plan de pensiones también va a depender del tipo de inversión y su evolución, ya que no es lo mismo por ejemplo un plan de renta fija, que un plan de renta variable que puede ofrecer, a la larga, rentabilidades superiores aunque su volatilidad sea mayor.

 

¿En qué invierte un plan de pensiones para aumentar su rentabilidad?

 

Hay una gran variedad de activos, mercados, sectores, zonas geográficas, divisas, etc. en las que invertir. Los gestores del plan siguen en la selección de inversiones los criterios definidos en la política de inversión de cada plan de pensiones, en la que se determina el tipo de activos en los que puede invertir el fondo y en qué proporción.

En base a la tipología y distribución de las inversiones, podemos encontrar planes de pensiones de renta variable, de renta fija, mixtos y garantizados, que invierten en diferentes instrumentos financieros. También hay planes centrados  en determinados mercados geográficos, sectores económicos, activos concretos o técnicas de gestión específicas.

Para obtener mayor rentabilidad en estos momentos de tanta volatilidad que vivimos, es conveniente escoger un plan con un modelo de gestión flexible y activa, capaz de adaptarse rápidamente a los diferentes entornos de los mercados en función de la visión del equipo gestor. De este modo el universo de inversión es más amplio y es posible aprovechar las oportunidades puntuales que se presentan en determinados mercados.

Una tendencia en la actualidad, fruto de la creciente preocupación por la sostenibilidad, son los planes de pensiones en cuya gestión se utilizan criterios de inversión socialmente responsable, además de las técnicas financieras tradicionales de selección de inversiones. La inversión sostenible en compañías con adecuada calificación ASG (ambientales, sociales y de gobierno corporativo) ofrece resultados más sólidos y consistentes en el tiempo y sobre todo en largo plazo (horizonte de inversión idóneo para un plan de pensiones). De este modo no solo se consigue una rentabilidad económica, sino también un retorno social, lo que aporta un valor añadido a la hora de escoger entre la gran variedad de planes de pensiones disponible en el mercado.

“Recomendamos contratar un plan de pensiones cuando una persona se incorpore al mercado laboral y además tenga cierta estabilidad de ingresos y, por tanto, capacidad de ahorro.”

¿Qué comisiones tiene un plan de pensiones?

 

Existen dos tipos de comisiones, la comisión de gestión que puede ir desde el 0,85% anual en los planes de renta fija hasta el 1,50% anual en los planes de renta variable, y la comisión de depósito que no puede superar el 0,20% anual. Son máximos establecidos por ley que se han visto reducidos considerablemente en los últimos años. La comisión se descuenta del valor diario de la participación del plan y en la posición del partícipe aparece ya descontada, es decir, no se realiza ningún cargo en cuenta corriente o similar por este concepto.

 

Al igual que otros productos de inversión, la comisión reduce la rentabilidad neta para el partícipe, y aquí entra en juego el buen hacer del gestor, ya que si la gestión en un plan es mejor, ofrecerá una rentabilidad que compensará la mayor comisión que pueda tener. Es decir, tener una comisión más elevada no se traduce necesariamente en obtener una rentabilidad neta menor, de ahí la importancia de escoger el plan adecuado y apostar por un equipo gestor experimentado que rentabilice las inversiones de manera óptima.

¿Cuánto desgrava un plan de pensiones en la Declaración de la Renta?

 

Las aportaciones a planes de pensiones reducen la base imponible general del IRPF con el límite máximo anual de la menor entre: el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas, o bien 2.000 euros. Este límite se incrementará en 8.000 euros adicionales siempre que el incremento provenga de contribuciones de la empresa, por lo que aquellos partícipes que dispongan de un plan de pensiones de empleo, pueden tener un límite máximo de 10.000 euros, y es conjunto para todos los sistemas de previsión social que posea. En cualquier caso, las aportaciones particulares no pueden exceder de 2.000 euros anuales.. Las aportaciones que no puedan reducirse en un ejercicio por insuficiencia de la base imponible o por superar los límites anuales indicados, podrán reducirse en los 5 ejercicios siguientes.

Esto hace que los planes de pensiones sean un producto muy interesante, puesto que durante la fase de ahorro pueden suponer una desgravación en la renta de hasta un 47% de lo aportado, dependiendo de la situación personal y familiar y de la Comunidad Autónoma de residencia. Además la ventaja fiscal se mantiene si el partícipe continúa haciendo aportaciones una vez jubilado, teniendo en cuenta en este caso, que dichas aportaciones irán destinadas a la contingencia de jubilación siempre que no haya iniciado el cobro del plan por esta contingencia.

Una forma de rentabilizar al máximo el beneficio fiscal por aportaciones a planes de pensiones, es reinvertir en el plan el importe que supone el ahorro fiscal anual (menor pago o mayor devolución en renta), es decir volver a aportarlo al plan para, de este modo aumentar el ahorro acumulado.

 

¿Cuándo cobrar mi plan de pensiones?

 

Elegir el mejor momento para cobrar el plan de pensiones no es tarea sencilla, puesto que depende de múltiples factores que van desde las circunstancias personales de cada uno, hasta variables de tipo económico.

Desde el punto de vista fiscal, un buen momento para empezar a cobrar el plan de pensiones es hacerlo en un ejercicio en el que los ingresos a declarar sean menores, ya que las prestaciones de planes de pensiones tienen la consideración de rendimientos del trabajo y así evitaremos tributar en los tramos más altos de la escala del IRPF (por ejemplo el ejercicio siguiente a la jubilación, dado que la pensión pública será menor que el salario percibido trabajando). Además de cuándo, también es importante plantearse cómo cobrar un plan de pensiones, puesto que según la modalidad de cobro escogida, es posible diferir la carga fiscal en varios ejercicios tributando de este modo a tipos marginales inferiores.

Pero no hay que atender solo a la tributación, también es importante tener en cuenta la rentabilidad que está ofreciendo el plan de pensiones en comparación con la del producto en el que se va a invertir el importe cobrado del plan, así como la fiscalidad de dicho producto. No es lo mismo cobrar el plan con la finalidad de gasto como complemento de la pensión pública… que cobrarlo para destinar ese dinero a otra inversión financiera, ya que en este último caso hay que tener en consideración lo anterior.

Asimismo, si no existe una necesidad de cobro inmediata, es conveniente valorar la situación en la que se encuentran los mercados, y tratar de evitar cobrarlo en situaciones de inestabilidad económica que han podido ocasionar oscilaciones temporales a la baja del valor del plan de pensiones, que previsiblemente se corregirán una vez el mercado se estabilice.

 

 

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