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Experiencia personal

¿Cómo ahorrar dinero?

01 diciembre 2020 | 8 minutos

Pedro sabe cómo ahorrar dinero y nos lo cuenta

Pedro sabe cómo ahorrar dinero y nos lo cuenta

Leer artículos sobre todas las formas de ahorro que hay puede llegar a ser frustrante (por muy bien que te lo expliquemos), sobre todo si no conoces los resultados que puede tener a largo plazo. Así que le hemos pedido a Pedro que nos cuente su historia personal sobre cómo ahorrar dinero, que seguro que a muchos os servirá de gran ayuda. Sin más preámbulos, cedemos la palabra a Pedro. 

 

Cómo ahorrar dinero sin dejar de comer

 

Hola a todos, me voy a presentar brevemente para que me conozcáis un poco mejor. Me llamo Pedro, tengo 35 años y vivo en Huesca. Estoy casado desde hace un par de años y hace 4 meses que acabamos de ser padres (¡de gemelos!). Ya os imaginaréis… noches sin dormir, gastos en pañales, llantos a todas horas y, sobre todo, mucha preocupación por el futuro de mis hijos y el ahorro. Así que hace poco empecé a pensar seriamente en cómo ahorrar dinero para poder ofrecerles el futuro que se merecen sin renunciar a mi jubilación. 

Así que empecé a controlar mis gastos, a destinar un poco de mi salario al ahorro… vamos, lo típico. Pero, al poco tiempo, me di cuenta de que no era suficiente y que no quería tener el dinero parado en una cuenta en el banco. Así que empecé a investigar los productos de ahorro más rentables. Os cuento los que vi y las conclusiones que saqué.

 

PIAS 

 

Como buscaba un producto similar a una cuenta de ahorros al uso, me interesé por el PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático). De manera periódica puedes ir aportando cantidades de dinero al plan para generar una rentabilidad de cara al futuro. Lo que más me gustó de este producto fue su seguridad. Los PIAS invierten tanto en renta fija como variable, aunque a mi me interesaba más invertir en fija. Así, el riesgo a perder parte de mis ahorros era mínimo. 

Pero, por otro lado, no me convenció la idea de tener que cobrarlo en forma de renta vitalicia para no tener que pagar impuestos. Bien es cierto que lo podía rescatar en cualquier momento y que los impuestos no eran muy elevados, pero, al ser la rentabilidad tan bajita, no sabía si me iba a compensar. 

Aunque, por otro lado, tenía la opción de contratar un PIAS (es decir, una cesta de fondos de inversión), donde la rentabilidad podría ser muy superior. Está bien tener tantas opciones.

Plan de pensiones

 

Pensé, “si todo el mundo tiene uno, será que funciona. Así que, ¿por qué yo no?”. entonces, me acerqué al banco a preguntar por las distintas opciones. 

Me comentaron que los planes de pensiones eran perfectos si buscaba un producto de ahorro a largo plazo. Además, me permitirían disfrutar de una jubilación más cómoda ya que son un complemento ideal para la pensión pública de jubilación. 

La verdad es que me convencieron desde el primer momento, ya que me preocupa que la pensión del Estado no sea lo suficientemente buena como para seguir llevando mi ritmo de vida. Además, es un dinero que, cuando lo cobre, me puede venir muy bien para ayudar a mis hijos con sus ahorros. 

¿Lo malo? (Parece que siempre hay un lado malo), es que no lo podría cobrar hasta la jubilación (quitando casos muy excepcionales), por lo que no podría usarlo para pagar los estudios de mis hijos o nuestras vacaciones siendo ellos pequeños. Pero bueno, aún no descarto nada…

 

Fondos de inversión

 

Fue mi tercera opción. Realmente, no tenía claro si quería invertir dinero (por el riesgo que eso conlleva), pero lo que no sabía era que tú eliges cómo invertirlo. Es decir, puedes elegir entre invertir en renta fija, variable o hacer un mix de ambas. Al invertir en renta fija el riesgo que corres es mucho menor, pero también lo será la rentabilidad que saques de tus ahorros. Si, en cambio, inviertes en renta variable, los beneficios pueden ser mayores, aunque también el riesgo. 

Por eso, pensé en invertir en renta variable mixta, donde un 70% de mi dinero irá destinado a activos de renta variable y el 30% restante a renta fija. La verdad es que lo vi como una opción de lo más factible, además, puedes elegir el tiempo de duración de la inversión, por lo que no es necesario esperar a la jubilación para recuperar el dinero. 

 

La decisión final

 

Pues, no te voy a mentir, no hay un producto perfecto para todo el mundo, ya que las necesidades que tenemos son diferentes. En mi caso, me acabé decantando por dos de ellos, el PIAS y el fondo de inversión, ya que se ajustaban más a lo que busco en estos momentos. Además, quería diversificar y no “poner todos los huevos en la misma cesta”. Pero, a no mucho tardar, acabaré abriéndome un plan de pensiones, ya que creo que es esencial para gozar de una jubilación feliz y sin quebraderos de cabeza. 

Espero que mi experiencia te haya servido de ayuda para saber cómo ahorrar dinero y para tomar la decisión que mejor se adapte a lo que buscas.

¿No encuentras lo que buscas?

No todo el mundo tiene las mismas necesidades, y queremos que encuentres la solución que mejor se adapte a tu situación.

NRI: IBB0600005-050001